Quienes sean ciudadanos de la Unión Europea pueden recibir asistencia médica en Italia de forma gratuita o con un precio reducido, pero es necesario presentar La Tarjeta Sanitaria Europea.
Cabe destacar que sólo se podrá tener acceso a la sanidad pública y no incluye gastos de repatriación, enfermedades crónicas, tratamientos que no sean de urgencia. Por esta razón siempre es mejor viajar con un seguro médico complementario.
Los viajeros que no pertenezcan a la UE están obligados a tener un seguro médico en su país de origen.
En la actualidad no existen vacunas obligatorias para quienes deseen ingresar a territorio italiano.
El pasado día 1 de Junio de 2004 entró en vigor la nueva tarjeta sanitaria europea, que permitirá a los turistas que viajen por cualquiera de los países de la Unión Europea recibir atención sanitaria de manera gratuita. Esta tarjeta sustituirá al tradicional Formulario E-111.
La tarjeta se expedirá a todos aquellos que la soliciten expresamente y, por el momento, garantizará cobertura de urgencia durante desplazamientos cortos. En próximas fases se ampliará a estancias temporales de trabajadores o estudiantes.
Para conseguirla, debe acercarse a su institución de seguro social nacional o a su oficina local para ver qué medidas se van a introducir a nivel nacional para distribuir la tarjeta.
El médico al que se debe acudir tiene que pertenecer al servicio público (Servizio Sanitario Nazionale o SSN). Si paga por alguno de los servicios, guarde el recibo original y solicite a la agencia local (Azienda Unità Sanitaria Locale o ASL) la devolución del importe.
Si un médico del SSN le receta algún medicamento, diríjase con la receta y su Tarjeta Sanitaria Europea a la farmacia. Algunos medicamentos son gratuitos. Por otros tendrá que pagar una cantidad fija que no será reembolsable.
La ASL puede proporcionarle una lista con los hospitales del SSN u hospitales privados afiliados al sistema estatal. Dependiendo de la región en la que se encuentre deberá pagar o estará exento del pago de las medicinas que le receten en el hospital, así como del transporte en ambulancia.
Si no pudiera contactar con la ASL con anterioridad, muestre en el hospital su Tarjeta Sanitaria Europea y pida que contacten con la oficina local para informarse sobre el derecho a recibir tratamiento de la sanidad pública. Puede conseguir el número de teléfono de la ASL de la guía telefónica o, en caso de emergencia, llamando al 118.
En la costa mediterránea pueden darse casos de Leishmaniosis (cutánea y visceral), virus de los flebótomos, tifus y virus del Nilo occidental, aunque no es frecuente. La Equinococosis y la Brucelosis también pueden darse, aunque son muy poco frecuentes. Ha habido algunos brotes de legionela en complejos turísticos.
El agua del grifo por lo general está tratada y se puede beber con toda tranquilidad.
En Italia hay casos de rabia. Aquellos que vayan a realizar actividades que impliquen alto riesgo deberán considerar la vacunación previa al viaje. En caso de ser mordido se debe buscar asistencia sanitaria inmediatamente.
Quienes no sean residentes de la UE deben tener un seguro médico de su país de origen. Es conveniente averiguar previo al viaje si el seguro contratado tiene algún convenio con organismos italianos para saber cómo actuar en caso de requerir asistencia sanitaria.